Introducción
La imagen que vemos en televisión es una imagen eléctrica, a diferencia de otros modelos de representación visual como el cinematógrafo. La señal de vídeo se basa en la posibilidad de convertir las variaciones de intensidad de luz en variaciones de intensidad eléctrica a partir de la existencia de materiales fotosensibles que ven variadas sus características al incidir sobre ellos la luz.
El proceso de formación de la imagen
El proceso de formación de la imagen en un televisor comienza con una cámara de televisión que enfoca la imagen de un objeto iluminado. Dentro de la cámara se encuentra un tubo de cristal que contiene en su parte anterior una superficie sensible a la luz, llamada target, y en su parte posterior un cátodo que lanza electrones desde atrás contra el target.
La óptica de la cámara recoge las imágenes exteriores y las enfoca sobre el target, donde incide la luminosidad de la imagen real. En cada punto del target, que está compuesto de un material que reacciona a la luz generando electricidad, se generan distintas intensidades en forma de cargas eléctricas, proporcionales a las luces y las sombras que le llegan.
En la parte posterior hay un cañón de electrones o cátodo que 'se dispara' sobre el target y los electrones 'disparados' van detectando, dirigidos por unas potentes bobinas electromagnéticas o bobinas de deflexión, la intensidad de la luz en cada punto, transformando esa luz en una señal eléctrica que varía de intensidad según varía el brillo de los puntos de la imagen.
Esta señal eléctrica recibe el nombre de señal de vídeo y es la base de la imagen de televisión. Una vez amplificada y sometida a una serie de procesos puede transmitirse a distancia bien por ondas, terrestres o vía satélite, bien por cable.
En el televisor, la señal de vídeo realiza el proceso inverso que permite que la electricidad de la señal se transforme en las imágenes que vemos.

La señal de vídeo
La señal de vídeo se compone del pico de blancos, que corresponde a la máxima señal de luminosidad; el pico o nivel de negro, que corresponde a la mínima intensidad lumínica; y de una serie de impulsos cuya función consiste en sincronizar todos los elementos que intervienen en la creación de la imagen.
Entre estos impulsos se encuentra el Impulso de sincronismo horizontal, que señala el inicio de lectura de cada una de las líneas; impulso de sincronismo vertical, que señala el inicio de cada campo.
Si te acercas con una buena lupa al televisor, verás que una imagen de televisión está formada por pequeñas celdas agrupadas en líneas. Si en la habitación a oscuras te colocas a cierta distancia del televisor y giras completamente la cabeza hacia un lado, podrás apreciar por el rabillo del ojo (no mires hacia la pantalla) el parpadeo que produce el haz de electrones al dibujar las líneas a gran velocidad.
Este parpadeo, aunque no es fácilmente perceptible, es el que hace que tus ojos se sientan cansados si ves la televisión durante mucho tiempo o si la ves en un habitación demasiado oscura.
Frecuencia temporal y barrido entrelazado
Para conseguir la perfecta sensación del movimiento sin ningún centelleo es necesario que la señal de vídeo se produzca con una determinada frecuencia temporal. La imagen de televisión es explorada por el haz de electrones de la cámara o del televisor en el sistema estándar español PAL de 625 líneas, a una frecuencia de 25 veces cada segundo.
Lo anterior quiere decir que cada imagen completa de televisión tiene 625 líneas que se renuevan 25 veces cada segundo con una regularidad absoluta. Cada una de esas imágenes recibe el nombre de cuadro o frame y sería el equivalente al fotograma en cine.
Sin embargo, en sentido estricto, la imagen se forma por un barrido del haz de electrones que va alternando el grupo de líneas pares con el grupo de líneas imapres. Así cada una de esas 25 imágenes por segundo son en realidad dos grupos de líneas, llamados campos o semi-imágenes, de 312,5 líneas cada uno, renovadas a la frecuencia de 50 tramas o campos por segundo.
Este procedimiento recibe el nombre de barrido entrelazado.
Consultas habituales
- ¿Qué es la señal de vídeo? La señal de vídeo es la base de la imagen de televisión. Es una señal eléctrica que se genera a partir de la conversión de las variaciones de intensidad de luz en variaciones de intensidad eléctrica.
- ¿Cómo se forma la imagen en un televisor? La imagen en un televisor se forma a partir de la señal de vídeo, que es una señal eléctrica que se genera a partir de la conversión de las variaciones de intensidad de luz en variaciones de intensidad eléctrica. Esta señal se amplifica y se somete a una serie de procesos antes de ser transmitida a distancia y llegar al televisor, donde se transforma en las imágenes que vemos.
- ¿Qué es el barrido entrelazado? El barrido entrelazado es un procedimiento que se utiliza en la formación de la imagen en un televisor. Consiste en alternar el barrido del haz de electrones entre el grupo de líneas pares y el grupo de líneas impares para formar dos grupos de líneas o campos o semi-imágenes, que se renuevan a una frecuencia de 50 tramas o campos por segundo.
Conclusión
La formación de la imagen en un televisor es un proceso complejo que involucra la conversión de las variaciones de intensidad de luz en variaciones de intensidad eléctrica, la transmisión de la señal de vídeo y la transformación de esta señal en las imágenes que vemos en el televisor. Este proceso se realiza a una frecuencia temporal determinada y utiliza el procedimiento de barrido entrelazado para lograr la perfecta sensación del movimiento sin ningún centelleo.
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